Encontramos una gema radiante y prometedora, su nombre es Nataly, una joven con sueños y objetivos por cumplir.

Los recursos establecidos de papá y mamá, no permitían que Nataly, tuviera acceso a una educación media más especializada e integral, por eso sus estudios iniciales los realizó en una escuela cerca de su casa en Soyapango.

Pero por su talento, tenacidad y venciendo sus miedos, inseguridades, se sometió a una prueba deportiva, que le ha permitido disfrutar de una experticia académica y deportivo diferente.

¨Cuando conocí a Nataly hace un año, observé su agilidad y disciplina a la hora de sus entrenos, pero al mismo tiempo se veía muy tímida y siempre cubría su mano con pena y se quedaba siempre atrás como escondiéndose de todos¨ Julia.

Con el pasar de los días nos enteramos que en pandemia Nataly, había sido atacada por un perro pitbull, ocasionándole graves heridas en su antebrazo y su movilidad era reducida.

Sin embargo, en cada entrenamiento se observaba con más confianza, sonreía más y su mano manipulaba mejor el balón; ahora es una niña feliz, explorando un nuevo mundo académico en las instalaciones del Instituto Técnico de ex Alumnos Salesianos (Itexsal), como fundación gestionamos media beca y por medio de nuestro plan amigo, se complementa la beca al 100%.

Con lagrimas de felicidad Nataly, nos expresó: ¨Doy gracias a Dios a mis papas por el apoyo al Club Kiwanis y a Fundación Duarte Salazar por esta oportunidad, le pedí mucho a Dios para que eso ocurriera, por un momento dude, pero siempre tuve mucha fe en Dios¨.